Dios es puro amor, pura ternura, pura Misericordia. Comencemos con una hermosa historia:
En el libro de Jonás nos cuenta que Dios estaba molesto por la conducta de las personas en una gran ciudad, y mando a Jonás a decir que los castigaría terriblemente. Jonás se negó porque decía nada pasaría, y Jonás le dijo:
Mira, Señor, esto es lo que yo decía que iba a pasar cuando… pues yo sé que tú eres un Dios tierno y compasivo, que no te enojas fácilmente, y que es tanto tu amor que anuncias un castigo y luego te arrepientes (Jonas 4,2).
Y entonces el Señor le enseñó de esta manera:
¿Te parece bien enojarte así? Jonás salió de la ciudad y acampó al oriente de ella; allí hizo una enramada y se sentó a su sombra, esperando a ver lo que le iba a pasar a la ciudad. Dios el Señor dispuso entonces que una mata de ricino creciera por encima de Jonás, y que su sombra le cubriera la cabeza para que se sintiera mejor. Jonás estaba muy contento con aquella mata de ricino. Pero, al amanecer del día siguiente, Dios dispuso que un gusano picara el ricino, y éste se secó… Cuando el sol salió, Dios dispuso que soplara un viento caliente del este, y como el sol le daba a Jonás directamente en la cabeza, él sintió que se desmayaba, y quería morirse. Y Dios le dijo: ¿Te parece bien enojarte así porque se haya secado la mata de ricino? ¡Claro que me parece bien! —respondió Jonás—. ¡Estoy que me muero de rabia! Entonces el Señor le dijo: Tú no sembraste la mata de ricino, ni la hiciste crecer; en una noche nació, y a la otra se murió. Sin embargo le tienes compasión. Pues con mayor razón debo yo tener compasión, esa gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil niños inocentes y muchos animales (Jonas 4, 10-11).
Docenas de citas en Biblia nos lo recuerdan:
Dios es amor (1 Juan, 4,8).
¡¡ Dios es tierno, compasivo… es puro amor !! (Sal. 144/145, 8-9).
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas (Sal. 24, 6)
Si somos infieles, él permanece fiel, pues no puede desmentirse a sí mismo. (2 Timoteo 2, 13).
Varios Salmos e himnos de la Biblia nos recuerdan el rostro misericordioso de Dios:
Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre.
Salmo 103
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura.
Den gracias al Señor, pues él es bueno,
Salmo 117
porque es eterna su misericordia.
Que lo diga Israel:
¡es eterna su misericordia!
Que lo diga la casa de Aarón:
¡es eterna su misericordia!
Que lo digan los que temen al Señor:
¡es eterna su misericordia!
ES ETERNA SU MISERICORDIA!!!
Suficientemente claro?
Y además, un Dios que nos pide perdonar siempre no puede contradecirse a sí mismo y no perdonar.
A lo largo de la historia, los seguidores de Jesús hemos tenido aciertos y desaciertos. Muchos cristianos han demostrado con sus vidas las consecuencias de vivir enamorados de Dios, pero otros fallamos en el intento. Muchos se hacen entonces la siguiente pregunta: si no logramos ser perfectos, debemos esperar un JUICIO TERRIBLE POR NUESTROS ERRORES??? Esta escena de Jesús con sus discípulos luego de la resurrección es muy aleccionadora al respecto: en el capítulo 21 del evangelio de Juan, Jesús come con sus discípulos a orillas del mar de Tiberíades y le pregunta Pedro, «me amas?» (vers. 15 ss)… recuérdese que esto ocurre DESPUES de la resurrección es decir, después de la pasión y por consiguiente, después de la negación del propio Pedro; un Jesús con perfil de juez le habría preguntado por qué lo negó, pero fíjense que le preguntó si lo amaba… El saber mejor que nadie que NO somos perfectos:
El Señor es, con los que lo honran, tan tierno como un padre con sus hijos;
pues él sabe de qué estamos hechos: sabe bien que somos polvo. (Salmo 103, 13-14)
En sus últimos encuentros con sus Apóstoles, estando Jesús con ellos, y…
Entonces les abrió la mente para que entendieran las Escrituras. Les dijo: «Todo esto estaba escrito: los padecimientos del Mesías y su resurrección de entre los muertos al tercer día. Luego debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados, comenzando por Jerusalén, y yendo después a todas las naciones, invitándolas a que se conviertan. Ustedes son testigos de todo esto. (Lucas 24, 45-48).
En el texto también se destaca otro aspecto importante: la salvación en el mundo se hace presente por medio de sus discípulos, su Iglesia. La Iglesia es entonces sacramento de salvación, no sólo para los que están en ella, sino para toda la humanidad.
Ese es su epílogo: EL PERDON!!! Dios quiere ofrecernos vida eterna por amor a todos los hombres.
El Apóstol San Juan lo resume asi:
Miren cómo se manifestó el amor de Dios entre nosotros: Dios envió a su Hijo único a este mundo para que tengamos vida por medio de él. En esto está el amor: no es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó primero y envió a su Hijo como víctima por nuestros pecados.
1 Juan 4, 9-10
San Pablo lo dice con estas palabras:
pues él [Dios] quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad. Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús. Porque él se entregó a la muerte como rescate por la salvación de todos.
1ra Timoteo 2, 4-6
En la historia Jesús ha decidido intervenir directamente para recordarnos su mensaje… a continuación 5 testimonios:
Lutgarda y el Sagrado Corazón de Jesús

La primera manifestación del Corazón de Jesús es a Santa Lutgarda (1182-1246), una mística benedictina de origen belga. Tuvo visiones de Jesucristo, donde le revelaba su ardiente amor por las personas, y en una ocasión le concedió un «intercambio espiritual» de corazones, y fue cuando Lutgarda pudo experimentar el inmenso amor de Dios por los hombres y mujeres de todo el mundo. Cuando Jesús le anunció el día de su muerte, le dijo que confiara sin duda en su infinito amor.
Gertrudis y el Sagrado Corazón de Jesús.

La siguiente manifestación del Corazón de Jesús se conoce en el siglo XIV cuando se aparece Jesús se aparece a una monja alemana llamada Gertrudris (1256-1302). En una serie de mensajes, Jesús le pidió que enseñara a la gente a confiar en su infinito amor.
Sin embargo, el mensaje se fue perdiendo en el tiempo y quedó como una devoción para orar por las almas del purgatorio.
Matilde Hackeborn y el Sagrado Corazón de Jesús.

Otra mujer que Jesús escogió como embajadora de su misericordia fue Matilde Hackeborn (1241-1298), también benedictina, pero de origen alemán, Matilde escribió sus visiones en un libro que el mismo Jesús mas tarde le diría que todo cuanto hay en el ha brotado de su mismo corazón. Jesús en una ocasión le dijo “Por la mañana, que tu primer acto sea saludar a mi Corazón y ofrecerme el tuyo. Quien suspira hacia mí, me atrae hacia sí”.
Margarita y el Sagrado Corazón de Jesús.

Luego en 1675 Jesús se aparece a una monja francesa: Margarita María de Alacoque, con un mensaje un poco más contundente:
He aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud. Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.
Faustina, La Divina Misericordia.

Finalmente en 1931 Jesús se aparece a una monja polaca, Faustina Kowalska, y sin dejar ninguna duda sobre su mensaje, le dijo:
Hija Mía, escribe que cuanto más grande es la miseria de un alma tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia e invita a todas las almas a confiar en el inconcebible abismo de Mi misericordia, porque deseo salvarlas a todas.
Tienes aún alguna duda de que Dios desea que vivas para siempre junto a El, una vida plena de amor por todas la eternidad?
NO TE QUIERE CASTIGAR POR TUS ERRORES, TE QUIERE VIVO JUNTO A EL, Y ESTO ES LO QUE LLAMAMOS “LA SALVACION”
Nadie es merecedor de la Salvación. NADIE!!! No es un premio por nuestras buenas obras. Es un regalo de amor que Dios da a quienes la aceptan. Pero el amor debe ser consecuente, es decir, si aceptamos tenemos que demostrar que queremos ser merecedores de ella. Sin embargo, de allí a ser perfectos, hay una gran brecha que en esta vida no podremos cerrar. Pero la última palabra la tiene Dios al momento de nuestra muerte, y en los últimos tiempos ha sido muy enfático: NOS QUIERE SALVAR A TODOS.
Pero muchos se preguntarán: entonces nadie va al infierno?. Lamentablemente muchos desprecian el perdón y la salvación que conlleva. Son estos quienes van al infierno.
Otra pregunta: si todos vamos a salvarnos, que sentido tiene ser bueno en esta vida? Veamos tres interesantes enseñanzas de Jesús que nos aleccionan sobre esto:
La primera…
Mateo 20, 1-15
Sucede con el reino de los cielos como con el dueño de una finca, que salió muy de mañana a contratar trabajadores para su viñedo.
Se arregló con ellos para pagarles el salario de un día, y los mandó a trabajar a su viñedo.
Volvió a salir como a las nueve de la mañana, y vio a otros que estaban en la plaza desocupados.
Les dijo: «Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo, y les daré lo que sea justo.» Y ellos fueron.
El dueño salió de nuevo a eso del mediodía, y otra vez a las tres de la tarde, e hizo lo mismo.
Alrededor de las cinco de la tarde volvió a la plaza, y encontró en ella a otros que estaban desocupados. Les preguntó: «¿Por qué están ustedes aquí todo el día sin trabajar?»
Le contestaron: «Porque nadie nos ha contratado.» Entonces les dijo: «Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo.»
Cuando llegó la noche, el dueño dijo al encargado del trabajo: «Llama a los trabajadores, y págales comenzando por los últimos que entraron y terminando por los que entraron primero.»
Se presentaron, pues, los que habían entrado a trabajar alrededor de las cinco de la tarde, y cada uno recibió el salario completo de un día.
Después, cuando les tocó el turno a los que habían entrado primero, pensaron que iban a recibir más; pero cada uno de ellos recibió también el salario de un día.
Al cobrarlo, comenzaron a murmurar contra el dueño, diciendo: «Éstos, que llegaron al final, trabajaron solamente una hora, y usted les ha pagado igual que a nosotros, que hemos aguantado el trabajo y el calor de todo el día.»
Pero el dueño contestó a uno de ellos: «Amigo, no te estoy haciendo ninguna injusticia. ¿Acaso no te arreglaste conmigo por el salario de un día?
Pues toma tu paga y vete. Si yo quiero darle a éste que entró a trabajar al final lo mismo que te doy a ti, es porque tengo el derecho de hacer lo que quiera con mi dinero. ¿O es que te da envidia que yo sea bondadoso?»
Veámoslo ahora de esta manera: los trabajadores que pasaron todo el día trabajando son como aquellas personas, que por las circunstancias de la vida tuvieron la oportunidad de vivir una vida plena, cerca de Dios, con una fe sembrada desde la familia, y Dios les ha dado toda una vida para disfrutarla. Pero no todos corren con la misma suerte.
Y uno puede preguntarse:
Qué pasa con las personas que nacen en circunstancias difíciles, rodeadas de violencia y crímenes? Niños que crecen en una cultura de muerte, aprendiendo a ser asesinos, delincuentes extremadamente crueles, violadores, etc.
Qué pasa con las personas que nacen en familias de otras religiones? O que profesan las prácticas religiosas de su entorno como la brujería, la santería, el espiritismo? En una mezcla espiritual donde se dicen cristianos porque aceptan que aceptan que hay un Cristo, pero no tienen ni la más remota idea de lo que eso significa?
Qué pasa con las personas que viven su género a su manera?
Y así como eso, tendríamos un sinfín de dilemas morales que mandarían a todos el infierno, lejos de Dios.
Estas personas son los como lo que llegaron al final de la jornada, y al final, también recibieron su paga.
La segunda…
Pasaste tu vida vida buscando a Dios? Sientes que tuviste la gracia de ser llamada a las primeras horas del día? Pues ALEGRATE!!!
Juan 13, 6-10
En la última cena, Jesús lava los pies a sus discípulos. Es una escena llena de simbolismo, pero un par de frases son particularmente importantes:
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?» … Jesús le respondió: «Si no te lavo, no podrás tener parte conmigo.» Entonces Pedro le dijo: «Señor, lávame no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.» Jesús le dijo: «El que se ha bañado está completamente limpio y le basta lavarse los pies. Y ustedes están limpios».
Nada de lo que hagas en tu vida será ignorado. Todo será tomado en cuenta. Hasta un vaso de agua que ofrezcas por caridad recibirá recompensa (Mateo 10, 42). Sobre todo ámense de verdad unos a otros, pues el amor hace perdonar una multitud de pecados (1 Pedro, 4, 8).
Significa que ya somos santos y perfectos y por buscar a Dios? NOOO… Este pasaje nos hace recordar cuando le preguntaban a Jesús ¿Por qué tus discípulos no respetan la tradición de los ancianos, sino que comen con manos impuras? (Marcos 7, 5). No somo santos, no somos puros. Pero no nos amarguemos la vida pensando en eso, sino solo piensa en la oportunidad que Dios te brinda.
La tercera…
Mateo 22, 1-10
‘Sucede con el reino de los cielos como con un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo. Mandó a sus criados que fueran a llamar a los invitados, pero estos no quisieron asistir. Volvió a mandar otros criados, encargándoles: ‘Digan a los invitados que ya tengo preparada la comida. Mandé matar mis reses y animales engordados, y todo está listo; que vengan al banquete. ‘Pero los invitados no hicieron caso. Uno de ellos se fue a sus terrenos, otro se fue a sus negocios, y los otros agarraron a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. Entonces el rey se enojó mucho, y ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo. Luego dijo a sus criados: ‘El banquete está listo, pero aquellos invitados no merecían venir. Vayan, pues, ustedes a las calles principales, e inviten al banquete a todos los que encuentren. ‘Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos; y así la sala se llenó de gente.
Dios tiene la última palabra!
Y el asunto entonces del infierno, el cielo y el purgatorio? Lamentablemente quienes rechazan la salvación estarán condenados por toda la eternidad en el infierno. En la lección sobre la muerte trataremos esos esos temas.
