La oración.
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria,
Te alabamos,
Te bendecimos,
Te adoramos,
Te glorificamos,
Te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Hijo Único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre,
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros,
Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras súplicas,
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros,
porque solo Tú eres santo,
solo Tú, Señor,
solo Tú, Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo y en la Gloria de Dios Padre.
AMEN.
Origen.
El texto comienza con las palabras que los ángeles utilizaron para anunciar el nacimiento de Jesús a los pastores (Lucas 2, 14).
El primer papa que introduce este himno en la Liturgia fue el papa Telesforo (128–139 aprox).

Como puede apreciarse, es una oración muy antigua en la Iglesia (desde el siglo II).
